Proxmox VE es un hipervisor tipo 1 basado en Debian que te permite ejecutar máquinas virtuales KVM y contenedores LXC directamente sobre el hardware, sin pasar por un sistema operativo anfitrión. Es la opción más habitual para montar un servidor de virtualización casero: es gratuito, de código abierto, y ofrece una interfaz web completa para gestionar todo el clúster sin tocar la línea de comandos si no quieres.
A diferencia de Vagrant —que ya vimos en este blog y que orquesta VMs sobre un hipervisor existente como VirtualBox o libvirt—, Proxmox VE es el hipervisor. No necesitas otro sistema operativo por debajo: lo instalas directamente en el hardware y desde ahí administras todas tus VMs y contenedores.
Requisitos previos
Antes de instalar, ten en cuenta:
- CPU de 64 bits con soporte de virtualización por hardware (Intel VT-x o AMD-V), activado en la BIOS/UEFI
- RAM: 2 GB es el mínimo para el propio Proxmox, pero en la práctica necesitas sumar la memoria que vayas a asignar a cada VM o contenedor. Para un homelab con varias VMs ligeras, 16-32 GB es un punto de partida razonable
- Almacenamiento: al menos 32 GB para el sistema, preferiblemente en SSD — el rendimiento de disco es el cuello de botella más habitual en homelabs
- Una interfaz de red conectada a tu router o switch
- Un USB booteable de al menos 2 GB para el instalador
La versión actual es Proxmox VE 9.2, basada en Debian 13 “Trixie” con kernel Linux 6.14.
Instalación
- Descarga la ISO desde la web oficial de Proxmox y grábala en un USB con
ddo herramientas como Rufus/Balena Etcher. - Arranca la máquina desde el USB y sigue el asistente gráfico del instalador.
- Elige el disco de destino y el sistema de ficheros. El instalador ofrece cuatro opciones:
- ext4 (por defecto, usa LVM)
- XFS (usa LVM)
- ZFS (RAID por software, recomendado si tienes varios discos y quieres redundancia sin controladora RAID dedicada)
- BTRFS (en fase de vista previa tecnológica, no recomendado para producción)
- Configura zona horaria, teclado y contraseña de root.
- Configura la red: IP estática (recomendado para un hipervisor, que debe tener una dirección predecible), máscara, puerta de enlace y DNS.
- Termina la instalación y reinicia. El servidor arrancará directamente en Proxmox VE.
Tras el primer arranque, accede a la interfaz web en https://IP-DEL-SERVIDOR:8006 con el usuario root y la contraseña que definiste.
## Consejo
Si vas a usar Proxmox en producción (no solo para pruebas), ten en cuenta que el repositorio
pve-enterpriserequiere suscripción de pago. Para uso doméstico, cambia al repositoriopve-no-subscription, gratuito, desdeActualizaciones del sistema > Repositoriosen la interfaz web, o editando/etc/apt/sources.list.d/.
Red: el puente vmbr0
El instalador crea automáticamente un puente Linux llamado vmbr0, conectado a tu primera tarjeta de red física. Este puente es el que usan tus VMs y contenedores para salir a la red: funciona como un switch virtual donde la interfaz física es un puerto más, y cada VM se conecta a otro puerto del mismo puente.
La configuración vive en /etc/network/interfaces y tiene un aspecto similar a este:
auto vmbr0
iface vmbr0 inet static
address 192.168.1.10/24
gateway 192.168.1.1
bridge-ports eno1
bridge-stp off
bridge-fd 0
Si más adelante quieres segmentar tráfico por VLANs entre tus VMs, Proxmox soporta VLANs (IEEE 802.1q) directamente sobre este puente sin necesidad de crear interfaces adicionales — pero eso da para un artículo aparte.
Crear tu primera máquina virtual
Desde la interfaz web:
- Haz clic en Crear VM en la esquina superior derecha.
- General: asigna un nombre y un VM ID (se autoincrementa).
- SO: sube o selecciona la ISO de instalación (primero debes subirla a un storage tipo
localdesdeAlmacenamiento > ISO Images). - Sistema: normalmente puedes dejar los valores por defecto (BIOS SeaBIOS o UEFI, según lo que necesite tu SO invitado).
- Discos: define el tamaño y el storage donde vivirá el disco virtual.
- CPU: número de núcleos. Para uso general, el tipo
hostofrece el mejor rendimiento al exponer el set de instrucciones real de tu CPU a la VM. - Memoria: RAM asignada.
- Red: conecta la VM al puente
vmbr0(o al que hayas creado).
Al terminar, arranca la VM e instala el sistema operativo como lo harías en una máquina física.
También puedes hacerlo por línea de comandos con qm create, útil si quieres scriptar la creación de VMs:
qm create 100 --name mi-vm --memory 4096 --cores 2 --net0 virtio,bridge=vmbr0
qm set 100 --ide2 local:iso/debian-13.0.0-amd64-netinst.iso,media=cdrom
qm set 100 --scsihw virtio-scsi-pci --scsi0 local-lvm:32
qm set 100 --boot "order=ide2;scsi0"
Snapshots: guarda el estado de una VM
Un snapshot de Proxmox captura la memoria, la configuración y el estado de los discos virtuales de una VM en un momento dado, y te permite volver a ese punto exacto si algo sale mal — por ejemplo, antes de aplicar una actualización arriesgada.
Para crear uno desde la web: selecciona la VM, ve a la pestaña Snapshots y pulsa Take Snapshot. Puedes añadir una descripción y, opcionalmente, incluir el estado de RAM.
Por línea de comandos:
qm snapshot 100 antes-de-actualizar --description "Estado previo a actualizar el kernel"
Para volver a ese estado:
qm rollback 100 antes-de-actualizar
## Importante
Un snapshot no es un backup. Vive en el mismo storage que el disco de la VM, así que si pierdes ese disco, pierdes también los snapshots. Para proteger tus datos de verdad necesitas backups independientes.
Backups con vzdump
Proxmox VE incluye vzdump, la herramienta de backup integrada que genera copias completas de VMs y contenedores (configuración + datos). A diferencia de los snapshots, los backups de vzdump no dependen del storage original y pueden guardarse en un destino distinto (otro disco, NFS, un servidor de backups Proxmox Backup Server, etc.).
Para configurar un backup programado, ve a Centro de Datos > Backup y define un job con el storage de destino, la programación y las VMs a incluir. También puedes lanzarlo manualmente:
vzdump 100 --storage backup-nfs --mode snapshot --compress zstd
El modo snapshot permite hacer el backup con la VM en marcha, minimizando el tiempo de inactividad.
Siguiente paso
Con esto ya tienes un hipervisor funcional para tu homelab: puedes crear VMs y contenedores LXC, protegerlos con snapshots antes de cambios arriesgados, y programar backups reales con vzdump. El siguiente paso natural es explorar clustering (unir varios nodos Proxmox) o profundizar en el almacenamiento compartido con Ceph si tu homelab crece a varios servidores.
## Nota
✍️ Transparencia: Este artículo ha sido creado con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial. Toda la información técnica ha sido revisada y validada por el autor antes de su publicación.